-Fiscalía de Tamaulipas ocultó información a la FGR, lo que constituye un delito cometido por servidores públicos, pedirán a Juez de Control Federal ordene una carpeta de investigación contra Agentes del Ministerio Público del Estado.
Por: Luis Deras Hernández
Nuevo Laredo, Tamaulipas. A 24 de octubre del 2023.- La Fiscalía General de la República (FGR), delegación Nuevo Laredo, notificó que fueron identificados dos cuerpos mediante pruebas genéticas, confirmando la muerte de Noé Ignacio Alférez Hernández y Jonathan Ballesteros Loaiza; ambos desaparecidos desde el 17 de febrero del 2018, en manos de elementos de Secretaría de Marina (SEMAR).
“La Fiscalía General de República tardo cinco años en localizar unos restos que ya estaban en Nuevo Laredo, en una fosa común desde abril del 2018, es decir, dos meses después de su desaparición la Fiscalía localizó los restos y la Fiscalía de Tamaulipas ocultó la información a la Fiscalía General de República, al menos así lo están haciendo creer a las familias” declaró Raymundo Ramos Vázquez, Presidente del Comité de Derechos Humanos.
Fue a través de una audiencia y ante la presencia de una Juez de Control Federal, la FGR le notificó a los familiares que los restos de Noé y Jonathan, fueron localizados dos meses después de su desaparición, es decir, en abril del 2018.
“Existe una carpeta procesal, un juicio donde hay 13 Marinos detenidos por la desaparición forzada de Noé Ignacio Alférez Hernández, pero la Fiscalía General de la República tiene la obligación de formular una imputación por el delito de homicidio y si no lo hacen van a hacer negligentes, omisos, cómplices de esta desaparición forzada de estos dos jóvenes” añadió Ramos Vázquez.
El activista en derechos humanos, califica como una omisión deliberada del gobierno de Tamaulipas en el sexenio de Francisco Javier García Cabeza de Vaca, cayendo en un delito denominado “Contra la Administración de la Justicia”; pedirán a Juez de Control Federal, que habrá una carpeta de investigación en contra del Fiscal de Tamaulipas Irving Barrios Mojica por haber ocultado información al sistema federal de la FGR.
“Hacemos un llamado a la Visitaduría General de la Fiscalía General de la República para que investigue quien omitió un acto de investigación, desde el momento en que se localizaron los restos en abril del 2018 a la fecha, si fue el Fiscal de Tamaulipas, si fue el Ministerio Público de Nuevo Laredo o si fue el Ministerio Público Especializado en desaparición de personas” dijo el activista en Derechos Humanos.
Para Raymundo Ramos Vázquez debe existir un responsable, ya que la omisión o el ocultar la información de los restos localizados dos meses después de su desaparición por elementos de la Marina; debió ser notificado inmediatamente a las autoridades federales, ya que existía una denuncia por desaparición forzada; añadiendo la incertidumbre de la familia por saber el paradero de los jóvenes.
“Esto obliga a la autoridad federal ministerial investigadora, ir al kilómetro 23 de la carretera Nuevo Laredo – Piedras Negras, donde localizaron esa fosa con dos cuerpos a realizar más búsquedas porque nos faltan 25 personas por localizar, las que tiene conocimiento el Comité de Derechos Humanos” añadió.
El Almirante Marco Antonio Ortega Siu, jefe de la unidad de operaciones especiales de la Semar en el momento de los hechos, y Alfredo Reyes Mondragón, Capitán de Fragata al frente de la base de operaciones de Marina en Nuevo Laredo, son los responsables de las 47 desapariciones y ejecuciones extrajudiciales.
HECHOS POR DESAPARICIÓN FORZADA EN MANOS DE MARINOS
Noé Ignacio Alférez Hernández de 22 años, desapareció el 17 de febrero cuando manejaba su vehículo junto a Jonathan Ballesteros Loza en la colonia Infonavit de Nuevo Laredo, cuando fue embestido por un vehículo de la Marina.
Dos testigos declararon haber presenciado el golpe y cómo los dos jóvenes eran capturados por los oficiales. Una de ellas, dueña de un coche contra el que impactó el que manejaban las víctimas, fue obligada a entrar en su casa por oficiales que le gritaban “estamos haciendo nuestro trabajo”. Desde entonces no se ha sabido nada de los dos desaparecidos.
Ambos jóvenes viajaban en un vehículo Chevrolet Malibú negro cuando fueron interceptados por un operativo de marinos en la colonia Infonavit de Nuevo Laredo; el modus operandi fue también de choque y captura. El accidente también provocó el impacto contra un vehículo que estaba estacionado en el lugar. Su propietaria es la principal testigo que acredita la presencia de marinos en el lugar, que viajaban en un vehículo oficial y otra camioneta blanca sin logotipos.
Ella aseguró haber visto cómo los elementos navales se llevaban a uno de los jóvenes, poco antes de que llegaran uniformados de la Secretaría de la Defensa (Sedena) y le obligaran a entrar en la casa, argumentando que había un enfrentamiento.

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